
Este cortometraje sólo lo puede realizar gracias a la ayuda de las personas que rodeaban y en especial de los actores, los cuales estaban tan emocionados y comprometidos con el proyecto, que no dudaron en ayudarme a conseguir, locaciones, utilería, transporte y hasta a miembros del equipo de producción y es que el cine es un trabajo de equipo y no hay nada mejor que un equipo entusiasmado y dispuesto a colaborar con todo lo posible para que el proyecto se realice.

Uno de los actores de este cortometraje era una niña la cual es hija de una prima mía, como la locación era en el sitio más lejano que ustedes se puedan imaginar a mitad de camino tanto a mí como a mi primita se nos fue la señal de los celulares sin que nos diéramos cuenta, durante las cinco horas que duró la filmación. Supongo que estas fueron las cinco horas más largas del mundo para mi prima y su esposo que se cansaron de llamarnos sin poderse comunicar durante todo ese tiempo. Cuando volvíamos ya de regreso para la ciudad vimos las decenas de llamadas perdidas a nuestros celulares. Esto fue mala mía, debí buscar la forma de comunicarme con los padres de mi prima para comunicarles que todo estaba bien y no nos había pasado nada malo en el camino; esto me sirvió especialmente a mí de experiencia y me enseño que hay que ponerle más atención a tus actores, o bien en este caso a los padres de tus actores menores de edad para no preocuparlos, porque al final uno debe tratar que nadie pase un mal rato.

La esencia de este cortometraje está en el dialogo, porque el narrador es el que va contando la historia y por ende todo lo que está pasando y durante todo el corto sólo se escucha su voz en off.